
Organizado por la Universidad, y con el apoyo de la Fundación Fulbright y la Embajada de los Estados Unidos, se realizó ayer el seminario “Las límites de las especies en un ambiente cambiante y variable”, a cargo del doctor en Zoología William Morris, investigador del Departamento de Biología de la Universidad de Duke, Carolina del Norte.En una sencilla presentación, el Doctor Morris planteó el estudio que desde hace diez años realiza sobre dos especies de plantas de montaña, la Silene acaulis (una planta de la familia de los claveles) y la Bistorta alpina, junto con su colaborador, Dan Doak, y cómo los cambios climáticos afectan la distribución de estas especies.No sólo estas plantas alpinas cambian sus “rangos” (es decir, su área de distribución), sino que “muchas especies necesitarán cambiar sus rangos a causa de los efectos del clima, como por ejemplo una mariposa de Suecia que ha cambiado su límite de rango hacia el norte”, explicó Morris al inicio de su charla. Las especies, para adaptarse a los cambios climáticos, cambian sus rangos, se mueven hacia ambientes más adecuados, para no extinguirse. “Lo más importante es entender los procesos que determinan los límites de rango. Si entendemos estos procesos, podremos entender si estas especies podrán o no cambiar sus límites de rango”, especificó.En su investigación, Morris utilizó métodos muy sencillos para efectuar el seguimiento de estas plantas. Realizó un censo de los individuos de una población determinada, y repitió este seguimiento de manera anual, para determinar si la planta continuaba viva, para medir crecimiento y contar frutos y bulbos, para determinar la reproducción de nuevos individuos. Mediante el estudio de la variabilidad de las diferentes tasas demográficas, es decir, de nacimientos y muertes de individuos, se puede llegar a conclusiones sobre la variabilidad de crecimiento anual de la población. Por otra parte, los modelos climáticos predicen tendencias en los promedios y en las variabilidades año a año de las variables climáticas que afectan las tasas demográficas. El movimiento de las áreas de distribución puede estar provocado no sólo por los cambios en los promedios demográficos, sino también por cambios en la variabilidad climática.Para enlazar predicciones de modelos climáticos con la demografía, primero debemos contestar cuáles son los factores climáticos específicos que producen variaciones demográficas en las plantas alpinas, y cómo afectarán sobre estas dos especies las variaciones en la densidad o áreas de distribución de otras especies de plantas producidas por el cambio climático.El trabajo de investigación en la ArgentinaMorris también refirió acerca de su nuevo trabajo y del trabajo que realizará en la Argentina. En base a las características de las plantas de montaña, que no toleran la sombra producida por otras plantas, ha comenzado estudios para conocer los efectos de estas plantas circundantes sobre las especies estudiadas. Por otra parte, comenzará una nueva investigación en nuestro país, con la colaboración de científicos argentinos, involucrando la participación de los ecologistas.Vallecito, Mendoza; la base del monte Fitzroy, el Parque Nacional Tierra del Fuego y el Canal de Beagle son los lugares donde realizará su investigación, sobre una especie llamada Colobantus quitensis, cuyos rangos de distribución van desde nuestro sur hasta la ciudad de Quito (de donde procede su nombre). Este estudio puede compararse con el realizado en Norteamérica a las dos especies alpinas.“Los estudios que llevo a cabo son muy sencillos. Lo que hago es medir año a año las plantas. Es lo más importante para lograr medir el crecimiento de estas especies, que tardan cientos de años en crecer, y es la única forma que tenemos de entender la variabilidad año a año, y conocer cómo cambian los procesos a través de esa variabilidad. Espero haberles transmitido por qué la variabilidad año a año es tan importante”.Luego de la disertación, se propuso un espacio para las preguntas de los presentes. Entre las preguntas realizadas, el doctor Morris destacó una acerca de la utilización de este estudio como modelo para adaptarlo a otras especies. “Este es un modelo muy general, y puede ser adaptado a muchos tipos de especies. También puede tener algo más detallado, como por ejemplo la diferencia de la tasa de supervivencia en plantas más grandes o más pequeñas. Sería interesante entender la utilidad de la matemática en los procesos biológicos”, refirió Morris. Informes: ciu@ulp.edu.ar –Tel: (02652) 531525





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